Escrito por: Anna Krasnopeeva
Traducción: A. González
A finales de Marzo de 2007, se cumplió uno de mis más deseados sueños - pasé una semana en Rishikesh, India. Algún día compartiré con todo el mundo mis impresiones acerca de esta tierra y de sus gentes pero, ahora, me gustaría relataros la excitante historia de la búsqueda y descubrimiento del ashram donde, hace 39 años, The Beatles, junto a parientes, amigos y parejas, llegaron para encontrar sabiduría e iluminación.
The Beatles, fueron invitados a este ashram (esta palabra, proveniente del
Sanscrito, podríamos traducirla como
"un lugar exento de ruido y dolor") para estudiar meditación transcendental con las enseñanzas del
Maharishi Mahesh Yogi, la misma persona que
"ha reavivado la práctica, antigua ciencia que es capaz de crear la Salud Perfecta y la Iluminación en cualquier individuo y en una sociedad de Felicidad y Paz - el Cielo en la Tierra" (extraído de
www.alltm.org). Pero, al final, las cosas no funcionaron bien entre
The Beatles y su
gurú.
Antes de emprender la expedición intenté obtener algo de información acerca del estado actual del ashram pero no existen muchos lugares donde obtener tales datos. Encontré algunas fotografías de lo que parecían ser unas extrañas cabañas circulares, de piedra, con forma de huevo, que me recordaron a los iglús de los esquimales y a naves extraterrestres (bueno, en el caso de que alguno de vosotros hayáis visto las mismas naves extraterrestre que yo...). Esas mismas formas se encontraban encima de los tejados de algunos edificios.
Todas esas fotos impresionantes iban acompañadas de increíbles descripciones del lugar y de instrucciones para su acceso, el cual, está rigurosamente prohibido. Sí, según se desprendía de estas explicaciones, el acceso no era nada fácil - tenías la opción de pagar una importante cantidad de rupias (moneda de la
India) a los guardias que custodiaban las enormes puertas de piedra que dan entrada al recinto o podías optar por seguir los caminos que se introducían en la salvaje y peligrosa selva
India, para ir a parar a otros no menos salvajes, peligrosos y abandonados caminos de piedra (foto:
cosma.livejournal).
Tuve la suerte de encontrar un mapa de la ciudad de Rishikesh donde se encontraba señalado el lugar del Maharishi Mahesh Yogi Ashram. Hay otro ashram en el mapa, que se llama Parmath Niketan y en algunos lugares se dice que es el ashram más bonito de Rishikesh y se afirma que es en el que estuvieron viviendo The Beatles, en 1968. Comprobé que, lo primero, era verdad.
Todavía tenía ciertas dudas acerca de la localización del ashram pero lo que sí tenía claro era que esos sombríos huevos de piedra no tenían nada que ver con las maravillosas canciones del Album Blanco.
De repente, algunas fotografías y comentarios de Paul Saltzman, de aquél año de 1968, arrojaron más luz sobre aquello que estaba buscando: "El ashram, se asienta en una pequeña meseta entre colinas arboladas. Un estrecho y sucio camino nos lleva a la parte posterior del lugar, desde la entrada principal, y una verja de alambre de púas rodea la propiedad, asegurando la privacidad del ashram. A lo largo del camino, lejos de la zona rocosa y detrás de una verja, cerrada con una cadena, había seis grandes y encalados bungalós, con cinco o seis habitaciones dobles cada uno. Arriates llenos de flores rojas de hibisco engalanaban el ashram y muchos de los jardines..." (Paul Saltzman, Beatles in India, 2005).
En el mapa de
Rishikesh, se puede observar que la ciudad consta de tres partes: el mismo
Rishikesh se encuentra situado en la parte
Oeste del río
Ganges. Desde la parte vieja, siguiendo río arriba, enseguida se llega al área llamada
Swarg Ashram, que se introduce en el distrito de
Lakshman Jhula. Ambas, son las zonas preferidas por los turistas para alojarse. Cada uno de estos distritos tiene su propio puente y el de
Lakshman Jhula fue construido en
1930 para reemplazar el que se llevó una riada, tal y como se puede leer en una placa.
Ese es el mismo puente que Ringo, su mujer Maureen y un par de maletas llenas con latas de judías cruzaron con destino el ashram del Maharishi y unas cuantas semanas de tranquilidad.
Cuando ví el
Parmath Niketan Ashram estuvo definitivamente claro, para mí, que aquél no era el ashram de
The Beatles, porque estaba asentado en la rivera baja del río y
Saltzman no podría haber descrito este lugar como
"una pequeña meseta" (Foto:
migranov).
Siguiendo el curso del río
Ganges, río abajo, se llega al final de la parte habitada y a la curva del río. Cerca de aquí hay una señal en el camino (Foto:
cosma.livejournal) que produce en una desesperada
Fan de
The Beatles un excitante temblor. Justo después de la señal la orilla del río se transforma en riscos escarpados y boscosos que ofrecen una excelente vista del viejo
Rishikesh, en la otra orilla del río. De esto me percaté un poco más tarde.
Cuando giré a la derecha ví una puerta de piedra que ya conocía a través de las fotografías. La puerta estaba cerrada y dos monos se peleaban sobre ella. En cuestión de un minuto, una pareja apareció tras la puerta, acompañados por un guarda indú que les dejó salir y que se retiró inmediatamente. La pareja y yo cruzamos miradas y sonrisas.
Habiendo llegado a la conclusión de que la expresión "La entrada está terminantemente prohibida pero..." todavía funciona yo, en cambio, me introduje en la espesura. Por un lado es de tontos pagar por algo por lo que podrías no hacerlo, y por el otro estaba convencida de que una sola visita al lugar no sería suficiente para mí, así que, estaba terriblemente necesitada de encontrar la manera de introducirme en la reserva de The Beatles.
El camino por el que estaba andando se podría describir como un montón de grava y piedras pero era lo suficientemente ancho como para que pasáramos un mono y yo sin entablar ningún tipo de conflicto internacional.
Ambos lados del camino están cubiertos con arbustos espinosos con los que te vas enganchando muy facilmente. Me dí cuenta de ello según intentaba acercarme al muro que rodea la propiedad. Un muro de piedra, tan grande como la Entrada Principal (a partir de ahora, la llamaré así). Tíene como un metro y medio o dos de altura y está rematado con cristales rotos.
Tras veinte minutos de tranquilo paseo por las junglas, me percaté de que había un sendero en la zona donde los arbustos no eran muy altos, así que, dí media vuelta. Fue una sabia decisión.
Protegiendo mis ropas de los arbustos espinosos y al mismo tiempo que iba memorizando el camino, fuí a dar en cuestión de cinco minutos a un camino abandonado. Y cuando digo "camino", quiero decir camino. Hace mucho tiempo debió de estar empedrado con ladrillos rojos, ahora rotos, con musgo y cubiertos de hojas muertas. El camino iba a dar a una puerta de hierro, pintada en verde y rojo y asegurada con una cadena.
A la izquierda de la puerta, aún permanece la garita de control, totalmente abandonada, con los ventanales rotos y todo el yeso caído. Y a la derecha por fín descubrí lo que andaba buscando - un muro de ladrillo, con un agujero, me ofrecía la tan esperada oportunidad de entrar al ashram.
Extraños ruidos llegaban a mis oidos desde el otro lado del muro. Mi viva imaginación inmediatamente me mostró una imagen de los guardas de seguridad, forzando su marcha a través de la jungla, con los rifles en ristre. Apretando los dientes y mi pasaporte me introduje a través del muro y ví la fuente de la que provenía el ruido: el ashram estaba lleno de monos. Se apiñaban a lo largo del camino que va desde la entrada hacia el fondo, volando de una rama delgada a otra aún más delgada y aterrizando en los tejados de los edificios medio destruidos que asoman entre los arbustos. Si habéis tenido la experiencia de haber andado por un bosque lleno de perros San Bernardo, que saltaban de un árbol a otro, muy probablemente entendáis lo que sentí en aquellos momentos.
Mientras echaba una mirada alrededor me percaté de que no había señal alguna de esas cosas con forma de huevo, pero sí cuatro edificios bajos, con ventanas y enormes huevos blancos en el tejado (me gustaría encontrar otra palabra para describirlos pero...¡ es lo que hay !). No obstante, dirigí mis pasos en dirección contraria, hacia la casita blanca que asomaba entre los arbustos.
Tres minutos más tarde, según me iba acercando, encontré el camino hacia el ashram buscado - ése sí que era. Encontré el lugar.
Esta casita o bungaló (cottage #1 en el mapa del ashram) es el único que tiene los característicos escalones semicirculares que se pueden ver en muchas de las fotografías de The Beatles que fueron tomadas en el ashram, en 1968.
En la actualidad, los escalones están cubiertos de hojas y cascotes pero todavía se distinguen perfectamente.
En cada bungaló hay alrededor de unas ocho habitaciones, todas con baño, y con toda la instalación sanitaria destruida. Aquí abajo os pongo la que menos dañada está.
Las habitaciones - espaciosas y con dos o tres ventanas - estaban vacías.
Algo parecido a una pizarra cuelga de una de las paredes, de cada habitación.
Un póster, aparentemente abandonado tras varios intentos de arrancarlo, aparece sobresaliendo por una de las ventanas: " A través de la ventana de la ciencia vemos el alba de la era de la iluminación. ", declara el Maharishi.
Marcos de ventanas rotos, puertas de madera pintadas de azúl hace mucho tiempo, paredes de yeso descascarilladas - a pesar de todo, no parece que haya habido muchos cambios desde hace cuarenta años.
Pero el hermoso atardecer que se colaba a través de los huecos de las ventanas, el seco y cálido viento, recorriendo las estancias vacías, el crujir de las hojas en el exterior - todo esto me sumió en la paz, en una suave serenidad, y había un sentimiento de que nada malo podía ocurrirme aquí. No había porqué esconderse más y un vago pensamiento de abandonar el lugar fue creciendo.
Unas escaleras de piedra, adosadas a uno de los muros exteriores del bungaló, conducían hacia el tejado desde donde se tenían unas maravillosas vistas de las montañas.
El sol se estaba ocultando, en algún lugar a lo largo del río, y yo tenía que comenzar mi viaje de vuelta a casa, a
Lakshman Jhula.
En los siguientes días visité el ashram en varias ocasiones, dibujando un plano del ashram (aquí), un esquema del cottage #1 y haciendo fotografías. Sorprendentemente no volví a ver un mono nunca más. Volví a encontrarme con un par de parejas de turistas. Los ví merodear por los alrededores, subiendo al tejado del edificio principal y haciendo fotografías de las vistas, pero nunca los ví acercarse al bungaló "beatle". No hubo nada más que intentara ocultar la luz del lugar donde un día vivieran The Beatles.
Si alguien echa un vistazo al mapa del ashram verá que hay seis bungalós iguales, en fila. Entre el tercero y el cuarto había un edificio más, tan cubierto por las plantas que casi pasa desapercibido para mí. Pero por sus tamaños, me da la impresión de que eran edificios secundarios.
Otros cinco bungalós diferían un poco de los primeros, aunque eran similares en cuanto a diseño y tamaño. No había escalones semicirculares y las fachadas de todos ellos estaban precedidas de unos muros.
El muro que se encontraba en frente del cottage #6 estaba decorado con la frase JAI GURU DEVA OM.
Estos cinco bungalós los encontré mucho más oscuros y sombríos que los primeros. Los interiores estaban pintados en azul, montones de escombros y trapos medio descompuestos estaban esparcidos por el suelo, siendo para cualquier hombre o mujer normal un auténtico desafío el entrar en estos edificios. Pero, obviamente yo no soy muy normal...
En las habitaciones vi estanterias, empotradas en los muros, cubiertas de botellas vacías y de periódicos ingleses descompuestos.
A lo largo de la fila de bungalós se veían lo que yo en un principio tomé por unos escalones pero podrían haber sido también unos parterres.
El edificio que se encontraba al lado del cottage #6 está marcado como Meeting Hall "Lions" debido a los relieves del dintel de la puerta.
A primera vista, da la sensación de haber sido el lugar donde se hacían las reuniones y las meditaciones. Al fondo, había una especia de podio con algo parecido a un trono. El techo, amenazando a cada momento con desmoronarse, tenía todas las maderas arrancadas.
Las paredes estaban cubiertas con varias inscripciones y dibujos, muchos de ellos hechos en los momentos de iluminación, obviamente.
Según me aproximaba al podio, de repente me dí cuenta de lo que sintió
Robinson cuando descubrió la huella de un pie en la arena de su isla desierta. Había una baldosa donde se informaba a todo el mundo, y en perfecto ruso:
"Me vuelvo a casa".
Descubrí otro salón de encuentros, muy parecido al anterior - podio, dibujos y maderas -, al otro lado del camino y cerca del río. Era un poquito más pequeño.
En el mismo lugar, dos edificios - rematados con torres en los tejados - de tres y cuatro plantas. A primera vista se apreciaba un abandono ya muy familiar. Y a segunda, también. Pero me dejó la impresión de que con una buena reforma podrían convertirse en unos más que aceptables hoteles. O en sendos ashram.
Desde sus tejados, se podía tener una vista perfecta de las montañas, el Ganges, un templo y los tejados de los edificios de alrededor.
Entre los edificios más significativos de esta parte del ashram, me gustaría destacar el pequeño pabellón circular y el verandah cercano a la zona escarpada de la orilla del río. Frente al verandah se puede ver algo que yo llamaré fuente o piscina, ya que en su día debió contener agua. En el mapa está marcado como "Prudence's Verandah".
" Pero, ¿ Dónde están los huevos de piedra ? ", me pregunté después de un tiempo. Los huevos de piedra aparecieron enseguida. No muy lejos del pabellón había unas escaleras que conducían a toda un área cubierta por este tipo de edificios.
Yo calculo que habrá alrededor de cien. No entré en ninguno de ellos porque a través de las fotografías pude imaginar lo que me encontraría dentro: nada. Además, desprendían tristeza.
Atravesando el área de las "casas de huevo" se encuentran un par de edificios, de dos y tres plantas, con varandillas de madera. No me atreví a avanzar más porque en algún lugar, en aquella dirección, podría encontrarme con los guardas de la puerta y eso no entraba dentro del plan, considerando mi estatus de polizón.
La conclusión tras la exploración del territorio del ashram es la siguiente: ahora es como si dos ashram hubieran estado en el mismo terreno, cercados con la misma muralla. A uno de ellos le podríamos llamar The Beatles Ashram que incluye seis edificios de la época, dos edificios grandes y salones de reunión. Al otro (en el área de las "casas huevo") se le puede ubicar colina abajo, cerca de la ciudad y de la Puerta Principal. Un camino, en parte asfaltado y en parte pavimentado, une las dos áreas. El óxido que cubre la alambrada de hierro que descubrí justo entre ambos puede ser la evidencia de esta deducción. O tan sólo es eso, una alambrada oxidada.
Todo este terreno puede ser el Maharishi Ashram que creció en los '70 mientras el TM crecía en todo el mundo y le reportaba algunos centavos a su fundador. De cualquiera de las maneras, esas cosas con forma de huevo fueron construidas posteriormente y no fueron testigos de la visita de The Beatles en 1968 y no tienen nada que ver con el Album Blanco. Oh, qué alivio...
Pero todavía me quedaba por encontrar otro lugar que Saltzman describe como "el risco", donde The Beatles y todo el mundo pasaban la mayoría de su tiempo libre en el ashram mirando bajar las aguas del Ganges. Logicamente, pensé que "el risco" debería encontrarse en algún lugar del escarpado del río, no muy lejos de la parte "beatle" del ashram. Encontrar el lugar exacto fue difícil, ya que toda la orilla del río se encontraba cubierta por todo tipo de plantas, cactus y pequeños árboles. Las flores rojas del hibisco iluminaban los alrededores.
La orilla del río estaba parcialmente vallada con un muro bajo de piedra. Aquí y allá, bajo las capas de arena y flora muerta y viva se apreciaba una capa de cemento. Al momento me crucé con unos escalones semicirculares que me resultaban muy familiares y que se encontraban entre los hierbajos.
Desde la parte superior de la zona escarpada pude ver las agitadas y rápidas aguas del Ganges, la vieja Rishikesh y todos sus templos, desde donde llegaban a mis oídos las oraciones de la tarde, y las montañas coronando el horizonte, cuya puesta de sol llenó de lágrimas mis ojos.
De repente, no sentí la necesidad de continuar. Este lugar lo tenía todo, así que, me senté sobre la cálida piedra, con las piernas entrecruzadas, fijando mi vista en la profundidad de aquél cielo de atardecer y le dije a alguien: " Gracias. Gracias, por hacer que yo esté aquí. "
Nota: Este artículo ha sido reproducido y traducido con el permiso expreso de su autora.
© Anna Krasnopeeva - 2007. Todos los derechos reservados.
Traducción: A. González © 2007.
servido por numero9
2 comentarios
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earendil dijo
Saludos !
Un bello retrato de todo lo relacionado con la India, que tanto influyó en la manera de componer de los Beatles...
El Maharishi estuvo ligado a ellos, influenció su pensamiento y él aumentó su popularidad... todos contentos...
Muy buen post...
Arrivederci !
P.D. ¿Cómo consigues que el Fondo de Andy Warhol logre tapar el título "cerrado" que tienen en la Coctelera ?
A ver si me entero porque quiero incluir alguna cosilla nueva relacionada con Tolkien...
Ciao !
20 Septiembre 2007 | 12:35 AM